Construyendo una Nueva Sociedad

"SOCIALISMO ADENTRO"

martes, 22 de septiembre de 2009

OLAS PEDAGÓGICAS

John Markoff describió su teoría sobre la reinvención constante de la democracia “como un sistema político ideal que el hombre realiza tan sólo de un modo imperfecto”; de igual forma la pedagogía es objeto de constantes reinvenciones, adecuaciones y actualizaciones, todo en armonía a la dinámica dialéctica de la sociedad.
El constructivismo es una teoría pedagógica que hace del aprendizaje un fenómeno significativo (De utilidad práctica) y dinámico cuya importancia práctica es transferir el protagonismo al “alumno”, pues es éste quien construirá en su mente un conjunto de conceptos que le serán útiles en su vida personal. Es decir “En pedagogía se denomina constructivismo a una corriente que afirma que el conocimiento de todas las cosas es un proceso mental del individuo, que se desarrolla de manera interna conforme el individuo interactúa con su entorno.” (Fuente secundaria Wikipedia – Ver: Constructivismo)
Ahora bien, el profesor en el Constructivismo “Es considerado un mediador entre el conocimiento y el aprendizaje de los estudiantes, comparte sus experiencias y saberes en una actividad conjunta de construcción de los conocimientos. Es una persona reflexiva que piensa de manera crítica sobre su trabajo áulico, capaz de tomar decisiones y solucionar los problemas que se le presenten de la mejor manera, tomando en cuenta el contexto sociocultural de su escuela.” (Fuente secundaria Wikipedia)
Algunos tiempos atrás, el psicólogo Burrhus Frederic Skinner había formulado la teoría del condicionamiento operante que “Es la teoría psicológica del aprendizaje que explica la conducta voluntaria del cuerpo, en su relación con el medio ambiente, basados en un método experimental. Es decir, que ante un estimulo, se produce una respuesta voluntaria, la cual, puede ser reforzada de manera positiva o negativa provocando que la conducta operante se fortalezca o debilite.” (Fuente secundaria Wikipedia)
En otro orden de ideas, el aprendizaje sistemático que implica el proceso de educación formal es un fenómeno social, político y cultural, de carácter obligatorio, que debe ser concedido gratuitamente por el Estado, de forma abierta y democrática, basándose en las corrientes pedagógicas más actualizadas y mejor adaptadas a la realidad; esa educación debe ser de orden secular, objetiva, social y políticamente adaptada a las necesidades populares y totalmente alejada de partidarismos.
La educación es ideológica y debe serlo, pero no partidarizada; de tal manera que es errático la constitución de escuelas “católicas” como por ejemplo “El Centro Escolar Católico Santa Sofía” en el cual se desarrollan una serie de prácticas antipedagógicas, antidemocráticas y absurdas desde todo punto de vista técnico.
Oscar Picardo Joao en un artículo de la Prensa Gráfica criticó la forma en que se aplica el constructivismo en las aulas de El Salvador, esa crítica me genera comparaciones mentales con la forma pedagógica empleada en la Escuela Católica Santa Sofía, donde el conductismo operante es lo único que hay… Claro, qué otra cosa se puede esperar de un Centro educativo dirigido por el clero (Tomado ampliamente, ya que dentro del clero solamente figuran los sacerdotes – hombres), entidad oscurantista por naturaleza. Es decir, la Iglesia católica desde hace siglos ha propugnado por que la enseñanza sea un privilegio de unos pocos y que sea escondida del resto de humanos comunes y corrientes (Claustro de la enseñanza)
Volviendo estrictamente al constructivismo, no se puede afirmar que nace de un parto único, como fenómeno completo, por el contrario es una invención de la historia y es que se trata de “Un movimiento intelectual sobre el problema del conocimiento, que ha venido configurándose desde los presocráticos e influyendo, de alguna manera, en ciertos pensadores que, si bien no pueden catalogarse de constructivistas, han hecho afirmaciones sueltas cuyo análisis detallado lleva a concluir que poseían una cierta inclinación por estos postulados…” (Gallego-Badillo Rómulo, Discurso Sobre Constructivismo. 1ª. Edición 1996. Pág. 71)
Yendo a la filosofía de Platón (Alumno de Sócrates y maestro de Aristóteles) “Anti-constructivista por naturaleza… con él adquiere carta de ciudadanía la creencia de que el conocimiento existe en el mundo de manera independiente de la actividad y la necesidad cognoscitiva cambiante del ser humano… Para los platónicos, el conocimiento no se funda en la percepción sensible… Esta solo ofrece la ocasión para que el alma recuerde algo que ya ha existido con anterioridad a ella…” (Gallego-Badillo Rómulo, Discurso Sobre Constructivismo. 1ª. Edición 1996. Pág. 83)
Años atrás, los sofistas habían planteado ideas basadas en propuestas políticas y la búsqueda de un nuevo orden (Superadas por la “aristocracia” de Sócrates y Platón)
“El término sofista, del griego sophía (σοφία), "sabiduría" y sophós (σοφός), "sabio" es el nombre dado en la Grecia clásica, de aquél que hacía profesión de enseñar la sabiduría. Sophós y Sophía en sus orígenes denotaban una especial capacidad para realizar determinadas tareas como se refleja en la Ilíada (XV, 412). Más tarde se atribuía a quien disponía de "inteligencia práctica" y era un experto y sabio en un sentido genérico. Sería Eurípides quien le añadiría un significado más preciso como "el arte práctico del buen gobierno" (Eur. I.Á.749) y que fue usado para señalar las cualidades de los Siete Sabios de Grecia. Sin embargo, al transcurrir el tiempo hubo diferencias en cuanto al significado de sophós: por una parte, Esquilo denomina así a los que dan utilidad a lo sabido, mientras que para otros es al contrario, siéndolo quien conoce por naturaleza. A partir de este momento se creará una corriente, que se aprecia ya en Píndaro, que da un significado despectivo al término sophós asimilándolo a "charlatán". (Fuente secundaria: Wikipedia)
Protágoras, influido por Heráclito… niega al pensamiento cualquier superioridad sobre la percepción y sustenta la identidad psicológica entre el pensar y el percibir…” (Gallego-Badillo Rómulo, Discurso Sobre Constructivismo. 1ª. Edición 1996. Pág. 85)
Llegando a tiempos un poco más contemporáneos, Paulo Freire, realizó los siguientes comentarios pedagógicos:
Es necesario desarrollar una pedagogía de la pregunta. Siempre estamos escuchando una pedagogía de la respuesta. Los profesores contestan a preguntas que los estudiantes no han hecho;
Mi visión de la alfabetización va más allá del ba, be, bi, bo, bu. Porque implica una comprensión crítica de la realidad social, política y económica en la que está el alfabetizado;
Enseñar exige respeto a los saberes de los educandos;
Enseñar exige la corporización de las palabras "por el ejemplo";
Enseñar exige respeto a la autonomía del ser del educando;
Enseñar exige seguridad, capacidad profesional y generosidad;
Enseñar exige saber escuchar;
Enseñar no es transferir conocimiento;
Nadie es, si se prohíbe que otros sean;
La Pedagogía del oprimido, deja de ser del oprimido y pasa a ser la pedagogía de los hombres en proceso de permanente liberación;
No hay palabra verdadera que no sea unión inquebrantable entre acción y reflexión;
Decir la palabra verdadera es transformar al mundo;
Decir que los hombres son personas y como personas son libres y no hacer nada para lograr concretamente que esta afirmación sea objetiva, es una farsa;
El hombre es hombre, y el mundo es mundo. En la medida en que ambos se encuentran en una relación permanente, el hombre transformando al mundo sufre los efectos de su propia transformación;
El estudio no se mide por el número de páginas leídas en una noche, ni por la cantidad de libros leídos en un semestre. Estudiar no es un acto de consumir ideas, sino de crearlas y recrearlas;
Solo educadores autoritarios niegan la solidaridad entre el acto de educar y el acto de ser educados por los educandos;
Todos nosotros sabemos algo. Todos nosotros ignoramos algo. Por eso, aprendemos siempre;
La cultura no es atributo exclusivo de la burguesía. Los llamados "ignorantes" son hombres y mujeres cultos a los que se les ha negado el derecho de expresarse y por ello son sometidos a vivir en una "cultura del silencio";
Alfabetizarse no es aprender a repetir palabras, sino a decir su palabra;
Defendemos el proceso revolucionario como una acción cultural dialogada conjuntamente con el acceso al poder en el esfuerzo serio y profundo de concientización;
La ciencia y la tecnología, en la sociedad revolucionaria, deben estar al servicio de la liberación permanente de la HUMANIZACIÓN del hombre;
La lucha ya no se reduce a retrasar lo que acontecerá o asegurar su llegada; es preciso reinventar el mundo. La educación es indispensable en esa reinvención;
Jamás acepté que la práctica educativa debería limitarse sólo a la lectura de la palabra, a la lectura del texto, sino que debería incluir la lectura del contexto, la lectura del mundo;
El mundo no es, el mundo está siendo;
Si soy puro producto de la determinación genética o cultural o de clase, soy irresponsable de lo que hago en el moverme en el mundo y si carezco de responsabilidad no puedo hablar de ética;
Somos seres condicionados pero no determinados. PAULO FREIRE
Dedico a las autoridades administrativas del Centro Escolar Santa Sofía la siguiente reflexión de Paulo Freire: “El estudio no se mide por el número de páginas leídas en una noche, ni por la cantidad de libros leídos en un semestre. Estudiar no es un acto de consumir ideas, sino de crearlas y recrearlas” Porque en esa institución se mantiene a escolares de preparatoria y de primer ciclo desde las SIETE  de la mañana (7:00 am) hasta las TRES de la tarde (15:00 hrs) un acto absolutamente anti-pedagógico. No se trata de recuperar el tiempo, en materia de trabajo debido, sino de aprendizaje a reponer. Es necesario ir dejando de lado las ideas platónicas. Por eso el mundo es cambiante.
JUAN RAMÓN ARAUJO LÓPEZ

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