Construyendo una Nueva Sociedad

"SOCIALISMO ADENTRO"

domingo 11 de octubre de 2009

ALEXIS UN HÉROE ANÓNIMO


La siguiente es una historia real:



Alexis venía de ser combatiente en uno de los principales frentes del movimiento insurgente revolucionario salvadoreño (FAL, PRTC, ERP, RN y FPL)
La guerra le dejó una prótesis inferior, que le hacía balancearse de lado a lado al caminar por las calles de una ciudad que cerró las puertas en sus narices; era muy difícil comprender a un “guerrillero.”
Con paso lento y con las inseguridades que la nueva vida le planteaba, llegó a la Universidad, donde quiso vivir una vida cosmopolitana, en una facultad de derecho muy pueblerina, que no sabía de nuevas tendencias ni de apertura.
El escenario estaba preparado para el choque de dos realidades, que no podía sino acabar en desastre; la vida universitaria estaba planteada de determinada manera (Docentes endiosados y alumnos hechos lacayos); claro en ese momento resultaba imposible entender a aquél sujeto que pretendía algo diferente (Igualdad entre docentes y alumnos) Era común y habitual que los docentes parados en pedestales se dirigieran a sus inferiores, llamándolos “bachiller”.
Pero a Alexis la revolución le corría por las venas, en cuyo fluido también corría el resentimiento, el odio, la furia y una ansiedad permanente; no era para menos, ya que en el proceso había sepultado a sus padres, hermanos y primos; todos asesinados por la represión militar que imperaba en la década de los ochenta (Y en décadas anteriores: causas de la guerra civil), en ésta patria chiquita mía (Canción de Paco Cutumay: Francismo Manzanares)
Después de firmados los acuerdos de paz, Alexis tuvo la “suerte” de ser un “desmovilizado” al igual de Paco Cutumay (1992: Firma de los acuerdos de Chapultepec) y de otros tantos combatientes (Época en que estaba en vida el histórico dirigente comunista Schafik Handal); se habían callado los fusiles, pero los asesinatos políticos seguían dándose disimulada y aisladamente.
Alexis, organiza un movimiento de activismo estudiantil, llamado ALTERNATIVA, entre otros tantos que existían, como por ejemplo el MERD (Movimiento estudiantil Roque Dalton); el TIGÜILOTE COLORADO; AGEFMO (Este último: grupo de traidores y vende patrias)
El conflicto docente estudiantil estaba permanentemente planteado, solo que a muchos les resultaba más fácil ser sumisos y serviles a los docentes de aquéllos días (Abusadores de la humildad de los estudiantes pobres): E aquí algunos docentes de esa clase: Héctor Ramón Torres Reyes; Fredy Aguilar Fernández; Napoleón Alberto Ríos-Lazo; Adolfo Mendoza Vásquez; Ramón Narcizo Granados; entre otros.
Lo común, normal y natural: Que los mencionados docentes llegaran a presumir su estatus, frente a los alumnos incautos y en algunos casos, a burlarse de todo el mundo, pretendiendo ser los más inteligentes e intelectuales; pero dar clases NUNCA. Así se formaban los profesionales, buscando el camino por sí mismos, ya que era necesario aprobar los exámenes malintencionados, de esos pseudo catedráticos del mal.
Era una tarde sombría, aunque cálida y soleada, después de varias programaciones de un examen parcial, que nunca se realizó por inasistencia del docente encargado; era ya una hora de espera y nada, cuando Alexis pasa al frente de sus compañeros, en el Auditórium de la Facultad de Oriente, de mi Alma Mater Universidad de El Salvador; a despertar conciencia de lo que estaba ocurriendo, pero sí aquello era la regla, lo normal, lo habitual, no escandalizaba a nadie; por el contrario, lo que sí causaba pánico, era el intento de insurrección estudiantil que Alexis estaba protagonizando.
Todos sabían que tenía la razón, pero preferían susurrar, entre dientes “este se está metiendo en un gran problema”
Pero Alexis hiso algo más, que era considerado imperdonable en aquellos días (Todavía lo es para muchos, en la actualidad) llamar al docente por su nombre, sin anteponer su título académico y más pecaminoso aún, tratarlo de “vos”
Se pudo ver un docente que casi sufre un episodio cardíaco, de tanta ira y rabia “Usted y yo no somos iguales” gritó encolerizado; en clara alusión a que el estudiante tenía que “arrodillarse” referirse a él con todo “respeto”: “Usted disculpe Licenciado”.
Los comentarios posteriores afirmaron que Alexis andaba una mochila llena de granadas de mano y que el docente portaba una “9 mm.” (Que nunca se vieron en el escenario real)
Aquél incidente trascendió a instancias administrativas y académicas, dentro de la facultad ¿Quién tenía la razón? Esa era la cuestión. Las autoridades administrativas tenían un gran reto en sus manos. A quién darle la razón y qué consecuencias vendrían de esa decisión.
Es un simple problema doméstico decían muchos… mientras todo esto ocurría, en un ambiente muy diferente, en la Avenida José Simeón Cañas (San Miguel) en las cercanías de la farmacia “el socorro”, un grupo de agentes de la División de Investigación Criminal (DIC) de la Policía Nacional Civil ultimaba a tiros (Fusiles de alto poder) al excombatiente Paco Cutumay (Poeta, cantante y dirigente revolucionario) sin que a la fecha se haya realizado investigación alguna al respecto.
Alexis conocía personalmente a Paco Cutumay (Habían sido compañeros de lucha) y había sido asesinado sin razón aparente.
Probablemente haya representado un golpe moral para Alexis, aunque no hay indicios que ciertamente haya sido así; lo único que muchos sentimos esa muerte, sobre todo porque sucedió en el tiempo en que se celebra la caída en combate del guerrillero heroico Ernesto “El Che” Guevara.
Lo cierto es que Alexis fue un incomprendido más, que luchó, creyó en su lucha, pero no encontró quien creyera en él y hubo quienes se dieron a la tarea de hacerlo ver como un ser insignificante (Los enemigos de la revolución)
La batalla legal (Administrativa/académica) dentro de la Universidad para “deducir responsabilidades” comenzó con victorias para nuestro muchacho. Aunque de hecho, el docente le negó la entrada al aula a Alexis, impidiéndole examinarse, como era su derecho.
Hubo estudiantes (Gangueros) que se prestaron a apoyar al docente, que de la manera más flagrante atropellaba a los estudiantes y en esa ocasión, negaba los derechos que la Constitución, los reglamentos de educación superior y estatutos de la Universidad de El Salvador, le concedían a Alexis y a todos los estudiantes.
Un estudiante, a quien identificaré únicamente como “Max Flores” (De tendencia fascista) se presentaba siempre a las audiencias que en ocasión del conflicto se celebraban, dizque para dar “apoyo moral” al docente en un claro desprecio a un compañero de estudios.
Otros estudiantes que también eran apáticos a la función opositora de Alexis, o que simplemente querían congraciarse con el docente, para aprobar la asignatura, se inclinaban en contra del estudiante “infractor”.
Una serie de instancias administrativas de la Universidad conocieron del pleito; resoluciones favorables, otras desfavorables, así se iba desarrollando con cierta naturalidad el proceso.
Hasta el que Consejo Superior Universitario, condenó a Alexis a suspensión académica por DIEZ AÑOS, dentro de los cuales no podría reanudar sus estudios de ciencias jurídicas, ni ningún otro estudio en la Universidad Nacional ni en ninguna de sus facultades (En el territorio nacional)
Significaba que sus sueños de convertirse en profesional se habían terminado de golpe, por un simple incidente sin mayores consecuencias; pero que a la larga, sí tuvo consecuencias desastrosas.
Para conocer del desenlace de esta historia y de cómo se da la muerte de Alexis, espera la segunda parte de éste artículo.
SEGUNDA PARTE - ALEXIS UN HÉROE ANÓNIMO
Los sucesos relatados aquí comenzaron a desarrollarse en la década de los ochenta (Guerra civil); Alexis ingresa a la Universidad en el año 1994; el incidente, narrado en la primera parte se da en el año 1996.
En 1997, Alexis funda el Club “Amigos de año 2000”, a cuya asamblea constitutiva concurrieron varias personas.
En 1998 se da la sanción de las autoridades administrativas de la Universidad Nacional (UES)
En 1999, Alexis se enfrenta a una serie de problemas económicos, por lo que algunos miembros del Club decidieron dar un giro al movimiento y convertirlo en Club “Amigos de Alexis”, que fue de gran ayuda en aquellos momentos difíciles.
Sin embargo, las cosas buenas no duran para siempre y en el año 2001 se disuelve el Club.
Alexis vivió en estos años en la colonia Buenos Aires, que se encuentra contiguo a la popular colonia la Presita (San Miguel); allá por el año 2003 y 2004 se traslada a vivir en la urbanización Las Águilas, atrás del Estadio Juan Francisco Barraza (Sede del equipo de fútbol “El Águila” de San Miguel)
En esa colonia vivió los últimos días de su vida mortal Alexis (Miguel Ángel Bonilla: seudónimo durante la guerra)
La muerte no es algo trágico si se mira desde un punto de vista filosófico (espiritual), después de todo nadie podrá escaparse con vida de este mundo (A pesar de la congelación criogénica…)
En su caso, el deceso se da en condiciones muy extrañas (Sospechosas); aparentemente fue un suicidio; fue encontrado ahorcado (colgado de un lazo) por vecinos quienes notaron una inactividad inusual en el lugar; su prótesis (La única) fue encontrada en una quebrada a 500 metros de distancia (Que pasa por las águilas, la colonia 15 de septiembre y colonias unidas)
A nadie se la ocurrió sugerir siquiera que se trató de un homicidio planificado por alguien que tenía interés en desaparecerlo.
Por supuesto, ninguna investigación se vertió sobre el asunto, “se trató de un suicidio y no hay nada más”.
¿Se trata de un suicida, una víctima o un mártir?
No sería un caso aislado, pues a partir de los acuerdos de paz, han “fallecido” varios cientos de camaradas (Revolucionarios) en condiciones “inexplicables”: Francisco Manzanares (Paco Cutumay); sus padres (Esposos Manzanares) y su hermana “mariposa” (que ha sido objeto de varios atentados y quien salvo la vida al irse al exilio); Salvador Sánchez Roque (Periodista de Radio Cadena Mi Gente y colaborador de distintos medios alternativos de El Salvador, septiembre de 2007) entre tantos otros que han perdido su vida, en un país supuestamente en paz.
“Ninguno de ellos ha muerto… los llevamos en la sangre…” Fragmento de una canción de YOLOCAMBA I TA.
Los que han muerto son la causa para que la justicia cobre vida.

JUAN RAMÓN ARAUJO LÓPEZ


En el centro Salvador Sánchez Ceren, actual Vice-presidente y Ministro de Educación  Ad-honorem (2009)

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